miércoles, 3 de septiembre de 2014

cansancio

Un título de entrada que lo dice todo, dice también por qué me estoy dedicando tan poco a mi querido blog, por qué no tengo voluntad de sacar fotos en algunos días en los que el río estuvo verdaderamente precioso, en lugares como el arroyo Pajarito, al que aun no le destiné un espacio, en fin... y un montón de fotos sin seleccionar y sin ganas de escribir. Estoy en estos días sufriendo un cansancio tremendo. Ahora nomás tendré un par de alumnos , luego la escuela. Para sincerarme antes que nada conmigo misma, mi deseo en los últimos tiempos es que me llamen para cancelar, cosa que aborrezco porque pierdo tiempo y dinero. Si me pregunto qué tengo ganas de hacer no lo sé, tal vez ir a ver una película, no se... o ir a recorrer perfumerías...ni siquiera remar porque tendría que ir hasta Tigre y no tengo ganas. Tampoco  ir a nadar porque tendría que ponerme la malla. Esfuerzos todos en pos de actividades que me hacen felíz, pero que siento como cargas. Ahora la escuela, casi con la misma ropa que ando en bicicleta estoy yendo a trabajar. La reflexión de todos estos sentires no es positiva. Creo que hay un tema que me desanima más que ningún otro, y es que "mañana es jueves", y por eso estoy durmiendo mal los demás días.
 Mañana jueves ,el sadismo de los dentistas toda la tarde. No puedo referirme de otro modo a los cientos de pequeños odontólogos, estudiantes que llenan la facultad y practican con las pobres bocas de los que ahí caemos , que  ignorando nuestra pobre condición humana, que trae consigo el dolor y el miedo, se lanzan a la aventura tras sus cofias y barbijos, y durante horas, guiados por sus profesores con "pocas pulgas", tal como uno de ellos se autocalificó cuando yo imposibilitada de hablar quería expresar mi angustia por el  agotamiento que sufría con alguna semi lágrima, se hacen una fiesta de dientes y muelas en reparación para poder aprobar la materia. Necesitaba escribir todos estos disparates. A veces creo que tantas remadas por hermosos lugares, atardeceres, paisajes, no deberían mezclarse con este destrozo que tengo de mi amor propio, con esta chiquitez en la que me encuentro sentada en ese sillón con la boca abierta durante horas para que me tomen un molde para un perno con el método del "tallado directo", que es un disfrute para ellos, tanto como para mi remar el Esperita, no se... que locura...
Me siento cansada, cansada, de la gente en la calle, de los malos modos, de los bocinazos, de la agresividad, siempre digo lo mismo porque cada vez me siento más y más cansada. Buenos Aires es complejo, aunque últimamente prefiero no abrir los diarios porque veo que estamos en un cuasi paraíso al lado del medio oriente. Me amago de todo, me angustio de todo, no puedo decir me angustio por nada. Tengo que ir a trabajar.

viernes, 15 de agosto de 2014

viaje en micro

Temía el viaje en micro , estuve más de una semana en la indecisión de sacar el pasaje, finalmente y animada porque mañana  viene J y después nos volvemos juntos, lo saqué. Tuve suerte y pude dormir durante casi todo el viaje.  El espacio del micro es espantosamente escaso, tuve que sacar un buzo de la mochila, para hacerla mas flaquita y poder meterla en el portaequipaje. Acostumbrada al espacio del tren me parecio una miniatura e incomodidad, pero se ve q después logré adaptarme y sumándole el espantoso calor que hacía ahí adentro, me dormi, y hasta se me pasó el dolor de diente que tenía. La bajada en Sierra a las 7 de la mañana fué lo más terrible, dos buzos polares, gorro, campera, en fin nada me alcanzó y me vine caminando las aproximadas 10 cuadras que tengo desde el centro donde me deja el micro y la casa. Pero después, una emoción llegar. Veo a los albañiles de al lado que siguen edificando y tapando la vista de estos dos atardeceres que logré hace unas dos semanas, como cambia el paisaje de un día para el otro, pero igual otra vez tengo esa sensación de no querer irme.
Por lo demás algunos nuevos trabajos , encender la estufa de leña que me llevó un rato, y uno más dificil, sentarme a tomar mate sin límite de tiempo, sin bocinazos, sin máquinas de las obras de la 9 de julio, sin los mares de gente avanzando, otra oportunidad de la vida que si bien dura unos días cada vez, es como esas vistas del atardecer, siempre está disponible para volver.
atardecer1
atardecer2

sábado, 2 de agosto de 2014

la hora de la siesta en saldungaray


El único paseo de estos dias de trabajo intenso en el terreno y en la casa, fue mi querido Saldungaray a la hora de la siesta. Digamos que a la hora de la siesta es bastante parecido a la hora de trabajo, por los pocos habitantes y la tranquilidad del lugar. Fuimos a una feria que supongo fue levantada por falta de visitantes, debido al extremo frío que pasamos estos dias, asi que aproveché a sacar algunas fotos de las viejas casas del pueblo, que nunca me canso de ver en todos sus ángulos, y me resultan bellísimas. Imagínense los posibles lectores estas pocas imágenes enmarcadas por el canto de los pájaros y ningún otro sonido, salvo el de las hojas que mueve el viento.






sábado, 28 de junio de 2014

fluyen entradas, desordenadas

Hacía mucho tiempo que no escribía ni publicaba nada en el blog, si, blog, como si fueras "mi querido diario", te tengo abandonado y te pido perdón. Y digo sin embargo que fluyen entradas, porque aunque cada día tengo menos tiempo, un tema que me preocupa, en cada cosa que hago me vienen a la mente palabras y palabras para escribir, y no tengo el blog disponible para hacerlo. Cuando viajo, cuando camino por la calle, cuando escucho a alguien hablar en el tren, en el subte, cuando voy a mi clase de jardinería, cuando trabajo, cuando tengo que ver a la gente que detesto y viceversa, cuando veo la falta de educación que nos va minando como sociedad, cuando veo la hipocresía de los educadores, mis colegas, cuando leo los disparates que se escriben y oigo los disparates que se dicen, en pro de una sociedad inclusiva, cuando en realidad nadie quiere problemas ni hacerse cargo de nada, cuando voy a la obra social y me maltratan, cuando siento que soy un mueble para más de una persona, cuando si no me hago a un lado cuando voy caminando corro el riesgo de que me pisen, no se cómo me achiqué tanto últimamente, en suma, agresividad, agresividad por millones, y todas las miradas hacia otro lado, quiero decir, matemáticamente, de todos (n), hay dos que se agreden, con una actitud, con una palabra, con un maltrato, con una mirada, o de esos dos, uno agrede y el otro es agredido, y hay n-2 mirando para otro lado, desentendidos de todo, con la conciencia tranquila porque total estaban viendo otra cosa. Digo, pavadas, ideas fluyendo nada más, después de haber comido tres gigantes tostadas con dulce de leche en una heladería del Tigre, después de remar toda la tarde, pavadas, ideas mezcladas, entrada ésta que es un simple "ayuda memoria" para nuevas entradas, donde podré ordenar todos estos sentires y observaciones .

el arroyo santa rosa

Hace bastante que tengo estas fotos que saque en el arroyo Santa Rosa, un lugar hermoso, cerca, al final del Abra Vieja. Confluyen el el lugar llamado Tres Bocas, el arroyo Santa Rosa, el Sarmiento y el Abra Vieja. Lugares casi obligados para muchos recorridos. Tuve una pequeña satisfacción y fue simplemente que pude amarrar yo sola, cosa que me cuesta mucho y por lo tanto decidí hacerlo solo cuando remo con alguien más. Lo bueno de poder amarrar fue caminar, qué hermoso es caminar por las islas, es como una salvación, es una enormidad de belleza. Aquí algunos momentos:

mi a8 amarrado!

desde una de las márgenes, el puente que conecta dos islas

una calle en la isla, bordeando el arroyo

un amiguito muy tranquilo



vista desde el puente