De los habitantes más atractivos a los más desagradables, pasando como siempre por los pobres perros que andan rondando las calles buscando un rato de amistad, aca en Sierra uno nunca se siente solo. El alambrado es el descanso obligado de pájaros carpinteros, benteveos, lechuzas y demás voladores.
Otros pájaros trabajan en sociedad con vacas y caballos, y en lugar de elegir los postes del alambrado, viajan juntos, uno brinda alimento y hogar por un rato, y el otro brinda bienestar a las molestias que causan los intrusos, llámense pulgas, garrapatas y otros okupas de su lomo.
Y tal como en la ciudad, el bicho bolita es plaga en estos días de primavera, son bastante simpáticos y no nos causan problemas con sus picaduras, pero a las plantas las están liquidando desde la raíz, a veces es desesperante ver que una planta logró avanzar después de mucho tiempo, y está caída, remover la tierra y encontrar un hervidero de bolitas. Ahí dejan de ser simpáticos.
Y entre los desagradables sin dudas están las conocidas gatas peludas, que tantas alegrías traen a los remeros en estos días por el delta.
No faltan habitantes, lindos y feos, parece que realmente nadie está solo en el mundo, no??