miércoles, 10 de octubre de 2012

una manifestación más...

Nada nuevo, otra manifestación de la cta, según leí ayer en los afiches, y hoy en los títulos del diario, pero no me queda nunca muy claro quién marcha y para qué, quienes no sé porque siempre se ven banderas de distintos sindicatos, mucho camionero por supuesto, y no se sabe en la mezcla, y para qué tampoco, siempre se oponen y reclaman, pero tampoco, y eso es lo que más claro tengo de todo, los manifestantes saben lo que están haciendo. Lo que vi por la calle, cuando fuí a la pileta, eran trabajadores que hoy seguramente cobraron como en un feriado y que en vez de ir a trabajar tenían que ir a la marcha, pero como un trabajo más. No hubo tanto ruido como otras veces, pero si chocaron dos de los viejos micros que llevan la gente a la plaza, y hubo algunos heridos porque vi desde el balcón al same y a un helicóptero. Acá saqué algunas fotos de la manifestación.
comenzaron a la mañana, a eso de las 11




y como es habitual la 9 de julio se llenó de micros


ahi se ven bajando de un micro, después siguen caminando
acá se ven los micros que chocaron
ahi empieza a bajar el helicóptero, muy peligroso en medio de la avenida


ahi el helicóptero aterrizó en la calle

levantando vuelo nuevamente, se va con el o los heridos






domingo, 7 de octubre de 2012

más plantas del balcón


días de calle y lluvia

Dos fotos muy poco nítidas, difíciles de sacar. Los visitantes de siempre en la puerta del club, en la primera, sacada desde una ventanita del club, porque no es fácil sacarla en la calle. Y la otra, uno de los vecinos de la 9 de julio, con un paraguas blanco,seguramente sacado de algún tacho de basura. Al rato se fue bajo la lluvia y dejó ahi el paraguas...¿¿¿¿????


jueves, 4 de octubre de 2012

la complejidad de estos tiempos(I)

Un simple comentario, ayer estuve en el policlínico de mi obra social, me dolía bastante una mano, y en estos días pedí un turno con un traumatólogo. La distancia en tiempos, desde mi llamado a la fecha de la consulta, hizo que me decidiera a ir a la guardia. Había cola en la ventanilla de la guardia, y noté que demoraban con cada paciente. Vi varios chiquitos que se sentían mal y estaban fastidiosos, debían tener fiebre, y otras personas para traumatólogo, yo estaba bien, pero otros no tanto. La recepcionista hizo esperar a la mujer que estaba delante mío con su hijito, por lo que yo escuchaba, le decía que no tenían hojas A4. Demoró un rato, el chiquito estaba agachadito en el suelo de mal que se sentía. Le trajeron algunas A4 y continuó entonces con su trabajo.

Cuando llegué a la ventanilla, detrás de ellos, debo decir que fui atendida con amabilidad, le pregunté a la recepcionista que ocurriría si no le traían hojas A4,si la guardia del policlínico se suspendía en ese caso. Me explicó, como lo más normal del mundo, que ella trabajaba en oficio, levantando la hoja que me acababa de imprimir con mis datos, y haciéndome ver su tamaño. La que usa A4 es la doctora que está adentro, y todos imprimen en la misma impresora, cuando ella manda algo a imprimir, hay que esperar...

Sigo pensando, aceptando la explicación del A4 y el oficio, qué hubiese ocurrido si se terminaban las hojas, las A4 o las oficio. Dejan de atender a los pacientes porque no pueden imprimir las órdenes para que sean atendidos?. Un comentario más, como dije antes, acerca de las cada vez más dificultades que sufrimos a diario por la extrema burocracia, sin tener en cuenta que se está tratando con seres humanos, con alma y dolor físico, no con números asignados a cada uno por el sistema.

ciudad salvaje

Hace tiempo que no escribo sobre estos temas, pero cada vez que lo vivo pienso en escribirlo, es simple, bajo del tren en constitución, a la hora en la que la mayoría van a tomar el tren de vuelta, yo llego, tipo 6 de la tarde. Cuando el tren está llegando a la estación una especie de endurecimiento interno me atrapa, nervios como si fuera a rendir un exámen, como si fuera en el bote y se aproximara un barco gigante, siento miedo. Cuando están por abrirse las puertas del tren, ya se ven los que esperan afuera para subir, sin respetar la fila, se agolpan frente a la puerta que aun está cerrada. Endurezco mis brazos lo que puedo, y a cara de perro, cuando se abre la puerta, en el segundésimo desde que se abrió trato de hacerme paso y salir. O no, porque desde adentro es igual, si consigo ser la primera frente a la puerta para bajar, lo logro, me hago fuerte, y logro pasar entre los salvajes que empujan hacia adentro desesperados por conseguir un asiento, a costa de todo, no importa si alguno queda aplastado a su paso, no importa nada en  el momento de avasallar. Si no logro estar frente a la puerta para bajar, y tengo otros adelante, que bajarán primero, ahi es más dificil.

Y lo más terrible es recorrer el andén hasta el hall de la estación, porque corren y pisan y pisan, y escupen y hacen cualquier cosa, sin códigos, sin respeto, ignorando todo lo que hay alrededor.  Es muy difícil de describir lo que siento en esos momentos, pero es una especie de pesadilla, luego cruzar el hall hasta la entrada, al ver la calle, cierto alivio, pero siguen entrando multitudes, todos caminan en mi contra. No puedo más, aunque lo logré una vez más. Logré salir, lo conseguí.

No puedo evitar recordar escenas del Ensayo sobre la Ceguera de Saramago, siempre tengo en mi imaginación esas imágenes de los ciegos moviéndose entre la inmundicia. Y la ceguera contagiosa, como en esta ciudad, que se nos manifiesta en la poesía y en la publicidad de diferentes formas, Buenos Aires me mata, qué te pasa Buenos Aires, ciudad de pobres corazones, que creo que es de Rosario pero es aplicable a BA, mi Buenos Aires querido, en todo estas vos, actitud Buenos Aires, Misteriosa Buenos Aires... ya pensaré más.