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sábado, 30 de junio de 2012

merienda de amigas

Después del remo, me encontré a la vuelta del Tigre, en un bar en Florida, con 2 amigas. A una de ellas, la que está de pie en la foto,  no la veía desde hace más de 10 años. Y en el último encuentro de ex alumnas nos volvimos a ver. Fué una alegría reencontrarla, ya que fuimos compañeras de banco. Las dos fueron mis compañeras de banco en la secundaria. Muchos recuerdos mezclados con las cosas de la vida, que nos fueron pasando, las pérdidas y ganancias, como decía en el otro post. Al final de la secundaria pensé que la vida era física, y seguí física, después de tanto usar la lógica para todo, pensé que era matemática, pero a veces la lógica falla cuando se mete en la realidad y los sentimientos,  y ahora, por las conversaciones de ayer, pienso que es contabilidad, porque es un conjunto de pérdidas y ganancias. No creo que siga económicas... Pero sí, todo llega a un equilibrio, se va compensando lo que sale con lo que ingresa. 

Hubo algunos recuerdos de la escuela que no me hicieron bien, pero pienso que recién ahora puedo hablar de cosas de las que no hablaba en ese momento. No paro de crecer, es increíble los años que tienen que pasar para vernos crecer. Las 3 crecimos, y podemos también dejar atrás algunos momentos que nos hicieron sufrir, pero no olvidarlos. La pasamos muy bien, teníamos ganas de juntarnos, y pienso que se va a repetir. Les decía a las chicas que en la reunión del otro día parecía que si bien éramos personas muy diferentes, y lo fuimos siempre, sentí que pertenecíamos a una familia. Es cierto, pasamos tantos años juntas, que después de tanto tiempo es como si nos hubiésemos visto ayer, solo que ahora todo parece más fácil.


domingo, 17 de junio de 2012

ficción 3: el llamado

Hasta los 6 años estuvo Pablito con los abuelos. No sabemos bien por qué, pero a veces, y doy fé de ello, a los padres, una vez nacidos, los hijos les molestan. También hay parejas que viven en una habitación o una casita refaccionada en el fondo de la casa de los padres de alguno de los dos, y los chicos se crían más con los abuelos que con los padres, ya sea porque los padres trabajan, o simplemente, como dije antes, porque los chicos molestan, y los abuelos siempre, o casi siempre, están presentes, y finalmente y en la mayoría de los casos son referentes más importantes en la vida, que los mismos padres.

El caso de Pablito no lo sabemos bien, pero lo que sí sabemos es que cuando nació los padres vivían en la casa con los abuelos maternos, en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires,  y con una madre sin carácter y un padre autoritario, éstos se ocuparon de criarlo en sus primeros años. La casa tenía terreno, perro, gallinas, árboles frutales, lugar para jugar, amigos y cariño.

A los 6 años de casada, la madre de Pablito quedó embarazada por segunda vez. Durante este embarazo fué que se mudaron de la casa de los abuelos a una vieja casa  que el padre había comprado a medias con un amigo en el barrio de San Cristobal.  Pablito sufrió la separación del barrio y de los abuelos, del terreno, de los chicos para jugar en la vereda, del sol de la mañana en las afueras de la ciudad, tanto como los celos por el nacimiento de su hermano. De todos modos, veía a los abuelos de vez en cuando, a veces iban a visitarlo a la ciudad, o a veces iban ellos a comer los domingos.

Como siempre en las familias se habla de dinero, hay celos, envidia, situaciones desagradables de todo tipo, y cosas que jamás se cuentan. El padre de Pablito se enojó un día  con los suegros, nunca se supo por qué ya que era un hombre de pocas palabras, casi ninguna. Como resultado de esta pelea no dejó que los abuelos vieran más a los nietos. La madre no hizo nada para revertir la situación y si el marido lo decía estaba de acuerdo, aún con decisiones sin sentido y separaciones absurdas.

La tristeza de los abuelos fué tremenda, más que nada extrañaban a Pablito, ya que el otro nieto era aún muy chiquito para entender quienes eran. Los domingos fueron grises, oscuros, ya no se escuchaba la risa ni había motivos para seguir adelante. Ese hombre les había cercenado la felicidad. 

Un día en silencio, el abuelo tomó el tren, luego un colectivo, y se metió a tomar un café en un oscuro bar de San Cristobal, cerca del colegio de Pablito, y esperó , esperó. Y Pablito salió de la escuela al mediodía, y pasó por la puerta del bar, camino a su casa. El abuelo, sentado en un lugar desde el que podía ver la calle, lo llamó desde ahi. Quería solamente verlo y abrazarlo. Pablito escuchó nuevamente la voz que tanto extrañaba desde hacía tanto tiempo , giró la cabeza y vió al abuelo sonriente, sorbiendo unos lagrimones de emoción. Corrió hacia la mesa adonde estaba, lo abrazó y besó, y no podía quedarse mucho tiempo más  porque tenía que llegar a almorzar a su casa. Se miraron, había pasado mucho tiempo de deseos contenidos de volverse a ver.   Los años pasaron, las relaciones se fueron ablandando de alguna forma y los nietos crecieron y tomaron sus propias decisiones. Pablito, cuando pudo viajar solo, ya en la secundaria, esperaba ansioso los fines de semana para tomar el tren y visitar a los abuelos.

 Y pasaron más años, y los viejos se volvieron niños y los niños adultos. Y  los dos tienen hoy algo guardado: Pablito hombre lleva consigo la imágen de ese abuelo sentado en el bar y el sonido de su voz llamándolo, en ese momento supo que  el abuelo no le falló . El abuelo  hoy niño lleva la mirada de Pablito al darse vuelta al oir su llamado, Pablito tampoco le falló.

domingo, 27 de mayo de 2012

las masas y la educación

Es un largo tema, pero se me ocurre que es parte de la entrada anterior, donde me refiero a la  libertad individual cercenada por las decisiones de las masas.
Muchas veces me pregunto, y se lo comento a J, que haría si tuviese hijos, si los mandaría o no a la escuela. Mi respuesta inmediata a esta pregunta, es un no.  Digo inmediata porque después de una reflexión  no puede ser ésta una respuesta tan categórica. Estoy por demás capacitada para educarlos, académicamente y como personas, porque me formé, estudié y considero que por mi curiosidad y necesidad de conocer diferentes areas, puedo transmitir conocimientos de las principales asignaturas de las escuelas secundarias y primarias, y porque me educaron bien,  y  asimilé las buenas costumbres de pedir permiso, saludar, dar las gracias considero que puedo contribuir en la formación de buenas personas, respetuosas de los demás y de la naturaleza.

Podría considerarse que soy vanidosa, puede ser, un poco, pero después de haber pasado como docente por numerosas escuelasy ver la involución social en la que nos encontramos, llegué a esa grave conclusión de no querer enviar a un chico a la escuela.

Mi error, grave también, está en que ese chico no se socializaría, no estaría compartiendo dias y dias con sus pares, y viviría en la burbuja. Pensé que podría socializarse en un club, con compañeros de deportes, jugando en una plaza con otros chicos, en un taller de plástica, música,  que se yo... infinidades de lugares adonde podría enviarlo para que estuviera en contacto con otros chicos, sin ser a una " institución educativa" llamada escuela.  Nuevamente cai en la cuenta de que tendría poco que compartir con esos chicos porque la mayoría son grupos de compañeros  del colegio, que van al club o a algún taller, o a jugar a la casa de otros, lo mismo en el caso de la secundaria, se forman los grupos en la escuela, y por eso , este pobre imaginario hijo mio estaría marginado por completo, y seguramente pediría dejar de concurrir a practicar deportes o actividades artísticas porque se sentiría solo y no lo soportaría.

El problema acá es que socialmente la escuela se vuelve imprescindible, y por otra parte, es cada vez más un lugar de embrutecimiento, de atropello a los débiles, de falta de respeto, avalado por los directivos y autoridades, me animaría a decir que tierra de nadie en algunos casos. Pienso no solo en escuela pública, también en privada, por diferentes causas.

En escuela pública no trabajé, salvo en el proyecto escuela de verano, bastante interesante, al que nuestro jefe de gobierno actual hizo desaparecer, seguramente era un gasto. Se trataba de dar apoyo a los chicos que estaban a punto de repetir, que tenían muchos exámenes para marzo, y consistía en el dictado de  clases todos los dias, por la mañana, en las escuelas de la ciudad, donde al ser grupos más pequeños y la mayoría con las mismas dificultades, estaban más contenidos, aunque sin llegar a integrarse, y  dadas las condiciones en las que pasaban las vacaciones la mayoria de esos chicos, concurrir a la escuela era para muchos de ellos un gran beneficio. Pasaron unos cuantos años de la escuela de verano, no se si unos cuantos en número, unos 6 años no es demasiado, aunque puede ser mucho considerando  la diferencia entre ese momento y el actual, donde ya la situación era compleja.

Veo  el producto de la escuela pública secundaria de hoy en la calle, o cuando concurro a estas escuelas para anotarme en los listados casi  todos los años . Es clara la imágen de chicos sin rumbo, sin nociones de educación básicas, elementales, de las que habitualmente no se brindan en la escuela sino en casa, pero a falta de tener en sus casas quienes los ayuden en esos pasos fundamentales, la escuela como institución debería ser la educadora. Por supuesto, hay muchos docentes con gran vocación que contribuyen a la formación humana de los jóvenes, pero no alcanza con que haya algunos, o muchos, si la escuela como institución no los contiene y apoya como debería hacerlo.

 La escuela pública es maravillosa por su finalidad original, que es la de brindar el acceso a todos por igual a la educación, sin distinción de credos, nacionalidades, situación económica, las puertas abiertas para todos. Y si, realmente eso es maravilloso.  Lo peor es que cada vez más se está confundiendo la  razón de ser de la escuela, de hecho cambió y pasó en muchos casos  a convertirse en un centro de asistencialismo, donde a los alumnos se les dá de comer, y donde ya no se educa. No está mal que reciban su comida en la escuela o su merienda, lo que está mal , a mi juicio, es que no se eduque al mismo tiempo, no se están alimentando animales, se están alimentando jóvenes y niños que necesitan ese alimento para poder pensar, y para poder estudiar. Es verdad que no se puede aprender sin comida, pero tampoco se puede comer solamente, sin recibir también una ración básica de educación. La comida debería estar incluída dentro de la finalidad de la escuela pública, pero no ser su único fin. La escuela debe acompañar el crecimiento en todo sentido, y ese todo significa no solo brindar asistencia a determinados grupos sociales, sino brindar formación, en la medida en que cada uno pueda asimilarlo, pero brindarla. Para eso se necesitan docentes capacitados, bien remunerados, y condiciones dignas y seguras en el entorno de trabajo, y más que nada autoridades que no estén dispuestas a brindar solamente la atención de las necesidades básicas, como si los que carecen de ellas no tuvieran derecho también a aspirar a algo más, una vez cubiertas las prioridades.

Por otra parte, los directivos de los colegios, tanto en la pública como en la privada, muchas veces dejan hacer a los alumnos lo que les venga en ganas, asi esté atentando contra las buenas costumbres o la dignidad de las personas, o permiten  negociaciones con los profesores, donde el objetivo es pasar de año, no importa si saben o no, y aprobar todos los exámenes, o generalmente presionan a los docentes para que todos pasen. En las públicas, en general no quieren tener problemas con los padres, ya que hoy en día los juicios por cualquier cosa salen como pan caliente, y un padre es capaz de cualquier cosa para que su hijo pase de año, y en las privadas, obviamente el alumno es un cliente, y no se puede perder asi nomás un cliente por no aprobar un exámen.

En fin, demasiado escribí en esta entrada. Algunas cosas se que son discutibles y otras equivocadas, también porque están movilizadas por sentimientos. Incluso le comenté a J que estaba escribiendo sobre este tema, y me recomendó leer a Filmus y otros, lecturas que  estuvieron incluidas en mi profesorado, pero que no recuerdo ya demasiado. Sin embargo, decidí dejar eso para otra entrada, y solamente presentar aqui algunas mis opiniones. En otras entradas seguiré con el tema, que realmente me preocupa y muchas veces me angustia, porque me gustaría ver una sociedad en evolución, y no lo observo, veo todo lo contrario.


martes, 10 de abril de 2012

dia difícil

El cumpleaños en determinado momento se pone difícil porque uno empieza un tiempo antes a reflexionar, a sentirse mal, a ponerse de mal humor... Después de varios días sin publicar nada en este blog, hoy es mi cumpleaños. Decidí que no quiero hacer nada, en realidad no exponerme  al rechazo de una invitación, uno puede tener muchas actividades pero no un grupo de amigos. Siempre sentí esa carencia, no se solucionó como se solucionaron otras cosas. Tampoco sé si es un problema para plantearme si tuvo o no solución, pero pienso que me afectó bastante, sobre todo en la época del secundario. 
Hoy al mediodía cuando volvía caminando de la escuela no pude evitar recordar algunas fiestas de cumpleaños, creo que la más importante fue cuando cumplí 6, pero no me acuerdo bien. Creo que fué la última fiesta en la casa de Saavedra. Es imposible no recordar otros cumpleaños, algunos más familiares, con Yaya y Lela. Ese balance que hacemos todos alrededor de estas fechas nunca es muy saludable, aunque hay muchas cosas buenas y nuevas, los recuerdos están siempre jorobando y burlándose  de quien ya no recibe algunos llamados simplemente porque no es posible  hacerlos. Y encima la matemática es realmente una ciencia dura: uno va descubriendo que esa cantidad de llamados con las voces que quedaron en nuestros oidos para siempre  es inversamente proporcional a la edad que vamos cumpliendo.  También la matemática es una ciencia creativa y permite elaborar distintas escalas, y tambien elegir libremente en qué base queremos expresar nuestra edad, no estaría mal sufrir nuevamente la crisis de los 30 en hexadecimal.
Para compensar, empecé a ver por tercera vez City Lights, y observando con los elementos  del seminario de clown, me parece aún más maravillosa la actuación de Chaplin.

martes, 20 de marzo de 2012

sueño 3: de nuevo juntas

Como ya había contado el sábado pasado fui a visitar a mis vecinos del fondo y pase por la que fué mi casa, ya reformada, el pequeño patio lo techaron y edificaron arriba, deben haber dejado una terraza muy pequeña pero algo de terraza hay porque tienen perros. Un desastre tener perros en tan poco espacio abierto, pero bueno, al margen de eso cuando paso por el pasillo y veo todo cerrado me parece demasiado opresivo, no es lindo. Igual es la segunda vez que voy a visitar a los vecinos del fondo, después de 14 años desde que murió Yaya, recién pude hacerlo, pasar por donde vivimos tantos años. 
Unos dias después soñé que tenía que llevar algo a esa casa, y dejarlo ahi, no se que era, pero yo entraba, y estaba Yaya conmigo. La casa la habían reformado estos nuevos habitantes, pero no como es realmente, opresiva, como dije, sino que era muy hermosa, le habían agregado ventanales, y era super luminosa y moderna, daban muchas ganas de quedarse ahi, pero ya había pasado el tiempo y Yaya no vivia, aunque estaba ahi conmigo. Y después de que yo dejaba ese pequeño paquetito o cajita que tenía que dejar, ella me decía lo linda que habían dejado la casa los nuevos vecinos, y que realmente podríamos quedarnos a vivir un tiempo más ahi, que era un lugar muy lindo. Yo le decía que ya no podríamos, que estaban ellos viviendo ahi. Y nada más, la verdad era que estaban ellos viviendo ahí porque ella ya no vivía ni ahí ni en otra parte, y yo lo sabía, y estábamos las dos muy tristes porque nuevamente tendríamos que separarnos.

viernes, 16 de marzo de 2012

si el cielo fuera tinta...

En estos días no pude escribir porque el recuerdo de mi muy especial amigo Dani me daba vueltas en la cabeza. Fué su cumpleaños el 12 de marzo, quería saluarlo, lo busqué en facebook varias veces, ya que no me escribía más, y lo atribuí a que en uno de los últimos mail que le escribí yo estaba disgustada porque se lo había dedicado a mucha gente y no sólo a mi. Y sí, él agradecía y deseaba, sólo desde sus deseos, comer un asado con los amigos, pero estaba enfermo, pienso que  tal vez no le pudo escribir a cada uno en particular. Muchas veces le mandé mensajes de texto, y tampoco los contestaba. Tenía ganas de verlo, o por lo menos hablar por mail con él, me pareció raro tanto tiempo sin comunicarse, debo decir que sospechaba lo que sucedió pero no quería saberlo. Finalmente el otro día busqué directamente en google y después de unas cuantas páginas apareció la noticia de su muerte en el 2008, la comentaban en un foro en el que participaba. Creo que fué una forma de crecimiento, enfrentarme a la búsqueda y confirmarlo, doloroso como todo crecimiento, como todo cambio. El otro día en la pileta, mientras nadaba no pude hacer otra cosa que recordar muchos momentos juntos, nada más, lo bueno y lo malo de cada uno, las cosas que tuvimos en común y las que no. 

Me resulta difícil imaginar que realmente no nos vamos a ver más ni hablar, ni nada, que no podré contarle todo lo que estoy haciendo, que no leerá este blog, que nada excepto lo que queda en mi recuerdo de él va a participar en mi vida. Tenía que saberlo, estoy más tranquila, tengo que borrar su número en el celular, su mail en la agenda de direcciones, nada más que eso. Nada menos que eso. Mientras nadaba, también me vino a la mente una canción infantil , que quedaría ahora con  su nombre, y es lo que siento :

".... si el cielo fuera tinta, y el suelo fuera papel, 
       le escribiría una carta a mi querido Daniel...."