miércoles, 11 de septiembre de 2013

remo dia del maestro

Una hermosa remada, y un clima hermoso, en este feriado escolar en el que me pude quedar remando un rato más, pero sin la presión de los días del fin de semana donde las multitudes arrasan el Tigre. Dí la famosa vuelta al perro, muchas veces ya recorrida, pero con corriente a favor en el Luján , increíble. Luján, Carapachay, Angostura, Espera, Sarmiento, y me metí a comer mi sandwich en un arroyo que corta el Espera, viniendo desde el Angostura, pero antes de llegar al Rama Negra. Esta vez, también como producto del curso de jardinería y de mi interés por las plantas, traté de focalizar en la vegetación.

coníferas conviven con sauces


sauces en el Carapachay


las azaleas son la estrella de estos días en el delta


glicinas x todas partes, hay un aroma increíble

el arroyo donde paré a comer

horquilla, la mascota del club

domingo, 8 de septiembre de 2013

remo y almuerzo en el rama negra

Es raro que vaya a Tigre en domingo, pero ayer sábado estuvo terriblemente lluvioso y si bien había remado el viernes, después sé que tengo una especie de "síndrome de abstinencia" por la falta de remo hasta tal vez el miércoles. Salí a remar con padre e hija. Remamos hasta el Rama Negra, por el Sarmiento y luego el Espera, un recorrido simple, para un día en que el río está muy poblado y no me quiero imaginar el Puerto de Frutos. Paramos en un almacén de isla, que está en el primer tramo del Rama Negra, o Ramita, como lo llaman. Nos tocó un día hermoso, el lugar estaba super tranquilo. Aprovechamos también para recorrer un camino público, una "vereda"en la isla, y sacar unas cuantas fotos. De todos modos, entre las dos fotógrafas no hicimos una! A mi se me terminó la memoria, a Inés la batería, asi que me prestó la memoria de su cámara para poder seguir sacando, pero pronto, la mía también se quedó sin batería! De todos modos hicimos bastante, y pasamos un hermoso día. Otro tema fué amarrar. Difícil, y eso que éramos 3! Ya teníamos el bote atado, pero no podíamos bajar, porque se alejaba, y se alejaba.... Muchos amigos perros y pájaros también compartieron el mediodía.
mis compañeros de remada
a cuál más simpático y comprador, número 1
número 2
número 3
nuestro bote amarrado después de mucho trabajo

el almacén de isla
una vista del sendero que recorrimos caminando



nidos de horneros
Y de aquí en adelante, plantas, plantas, y las que no llegamos a fotografiar, azaleas gigantes, pinos, robles. Los ciruelos están florecidos, todo se ve maravillosamente en la puerta de la primavera. Estaría muy bien saber el nombre de estas especies, aquí las dejo pendientes.










sábado, 7 de septiembre de 2013

Canciones de la infancia, de muchas infancias

Yo tuve a mi bisabuela, de aqui en más Lala , la madre de Yaya, mi abuela paterna, hasta mis 13 años. Vivimos las 3 juntas siempre, después de la muerte de mi abuelo quedamos solas.  Para ser muy sincera, no era fácil la relación de una adolescente con una mujer de cerca de 80 años, ni siquiera los llegó a cumplir. De lo que sí tengo certeza y recuerdo, es de lo mucho que me quería, y de todo el tiempo que pensaba en mi, en comprarme algún regalo, en tejerme ropa o algún bolso, en hacer una comida rica. 
No sé como es el mecanismo de nuestro cerebro, que de golpe nos hace recordar cosas que teníamos guardadas durante años y años. Lo cierto es que el otro día estaba en la cocina haciendo algo de comer, y empiezo a tararear en mi pensamiento, y a tratar de recordar, la letra de una canción que ella cantaba. Lala había nacido en Castilla la Vieja, y si bien tenía la escuela primaria de aldea, su castellano era perfecto y su léxico podría describirse como frondoso, por decirlo de alguna forma. Canciones como la que dejo en el blog, cantaba muchísimas, algunas de tipo religioso como esta, otras picarescas, otras muy tristes, de caballeros y damas medievales, o de chismes de pueblo, que ponían en evidencia a cualquier vecino en su mismísima ventana. En fin, se me ocurrió en algún momento que esas letras eran irrecuperables, pero aquí está, internet es muy poderosa y aqui va la canción del milagro de San Antonio con los pajaritos que se comían el sembrado en la huerta de su papá.