sábado, 27 de diciembre de 2014

angry birds

Desde que se sacó una montaña de escombros que había en el fondo, quedó al descubierto una cueva de lechuzas , que estaba protegida por los pastos altos,cascotes y demás. Hoy al llegar, estaban de guardia dos lechuzas en la puerta de la cueva, una afuera y la otra adentro. Luego, cuando quise ir al fondo, se pusieron  a la defensiva, una de cada lado del terreno, me di cuenta que estaba invadiendo un territorio, y que yo en realidad era una "okupa" ya que seguramente ellas habían llegado primero. Acto seguido, aprovechando los pastos más cortos que les encantan, cayeron cuatro teros, haciendo escándalo. El panorama para llegar al fondo estaba complicado, me pareció que estaban todos de acuerdo en mi contra. No es mi intención agredirlos, me hubiera gustado decirles, pero no hablamos el mismo idioma. Una liebre en el terreno de al lado, atrajo a unos perros, que afortunadamente no la pudieron atrapar, pero que lograron que tanto lechuzas como teros escaparan ante su presencia. De todos modos, las lechuzas siguen controlando.

sábado, 13 de diciembre de 2014

granizado enbotellado

Un regreso de Tigre no muy favorable en un día de manifestación. Tranquila, remé con un calor más que sofocante, habiendo remado también en los últimos días. Quedé muy cansada. La pileta del club estaba llena de pibes, asi que me metí unos minutos al volver del remo, para refrescarme ya que me sentía agobiada. En casi todo el trayecto, fuí mojando la gorra en el río para refrescarme la cabeza poniendome la gorra con agua, y finalmente como tenía la malla, moje la remera y me la puse en la espalda, para que me refrescara también. No fué un día fácil , pero la vuelta fué más compleja aun. Salí temprano del club, aprovechando que estaba con auto, me fuí al supermercado, y no llovía, pero se había puesto todo negro, se veía venir, la lluvia que al salir del peaje de la autopista Illia atacó sin piedad. Pero sin piedad sin piedad, y se vieron correr los manifestantes cruzando la 9 de julio. Realmente tengo a los porteños por lo que son, o somos, energúmenos, pero debo reconocer que en momentos en que hay que mantener la calma, a veces lo logramos. El granizo no se hizo esperar, el embotellamiento, de terror, micros y micros, en doble, triple fila en algunos sectores de la 9 de julio, por un momento me enfurecí, después temí por el pobre auto pero por fortuna el granizo duró unos segundos y fue muy discreto. Digo lo de la calma, porque en la situación que estábamos todos los que manejábamos, atrapados entre paredes de micros, la lluvia terrible, la oscuridad del cielo, el temor a más granizo y sobre todo,los manifestantes que se cruzaban escapando de la lluvia, no ocurrió un accidente,gracias a un raro momento de concentración que tuvimos todos, los automovilistas, y los manifestantes. Y bueno, final felíz, el auto esta bien , pobrecito, y al parecer la gente se volvió a los micros. Más allá de eso, siempre me pongo muy nerviosa con todas estas marchas y actos donde se nos bloquea todo, el centro es un desastre, cuando vivía lejos de aca no me enteraba más que por la tele de estas movidas y realmente no hay nada que pueda reproducirlas. Aquí unas imágenes del estado de la 9 de julio, ya pasando el obelisco, a la altura de Independencia.